CUBA.- 17 de abril de 1961: A 60 años de la fracasada invasión en Bahía de Cochinos

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Por Oliverio Mejía

El 17 de abril de 1961 un contingente de mercenarios, ex oficiales del ejército de Fulgencio Batista, propietarios de medios de producción expropiados por la revolución cubana y ex integrantes del ejército rebelde dirigido por Fidel Castro desafectos con el rumbo tomado, denominada Brigada 2506, con el apoyo de la Central de Inteligencia Americana (CIA), el alto mando militar estadunidense y el Consejo Nacional de Seguridad gringo, intentaron invadir Cuba y detener la naciente revolución socialista.

Antecedentes

La revolución cubana (en su fase insurreccional), concluida en enero de 1959, fue obra de una dirigencia cuyo origen se ubicaba en las capas medias, procedente de partidos de origen pequeño burgués radicales, como el Partido Ortodoxo y otros, aglutinados en el Movimiento 26 de Julio (M26J), con los hermanos Fidel y Raúl Castro, junto al argentino Ernesto “Che” Guevara y otros; junto al Directorio Revolucionario Estudiantil (DRE), procedente de la intelectualidad y del estudiantado cubano.

Pese a las explicaciones foquistas y guerrilleristas que se le dieron posteriormente a la gesta insurreccional contra la dictadura de Batista (hombre sostenido por los Estados Unidos de América), la acción armada de los guerrilleros de Castro no hubiera podido triunfar sin las acciones insurreccionales de masas que se dieron en las ciudades. Fue el carácter de masas de las huelgas generales en Santiago de Cuba y en otras ciudades, ante el hartazgo con la dictadura batistiana, las que debilitaron al gobierno y con ello, la moral de las tropas del ejército cubano de Batista

Esta fue una revolución democrática y anti-dictatorial, donde la clase obrera organizada participó aisladamente, debido a que el partido estalinista, el Socialista Popular (PSP), no apostaba a la forma de lucha con que se libró la revolución; además, tenía como antecedente que había al inicio confiado en el gobierno de Batista, bajo la lógica de aliarse a sectores progresistas de la burguesía. Pero a su vez, la fase insurreccional y armada, tenía en sus predecesores la concepción de la guerra necesaria con base en la organización popular de José Martí, durante la lucha de independencia contra España de 1898.

Fue entonces una revolución donde la clase obrera no participó en bloque, por la dirección que el PSP les imprimió a sus organizaciones. Pero contaba con una base proveniente del campesinado y de los sectores medios y populares urbanos, que buscaban un programa de transformación social profundo, producto del carácter semi-colonial de la economía cubana, la cual estaba concentrada en el capital estadunidense.

Con el triunfo de la revolución se formó un gobierno de coalición conformado por sectores revolucionarios, moderados y hasta conservadores, que habían sido opositores a Batista. Así, Estados Unidos confiaba que eso fuera garantía de que sus intereses se mantuvieran. Pero la presión de las masas por mejorar las condiciones sociales, confeccionada por la naturaleza semi colonial de la economía, llevó a la radicalización de los dirigentes del M26J y del DRE. Ante la destrucción del ejército burgués, por las milicias rebeldes, y con la depuración de los elementos burgueses del gobierno, la situación quedó en manos de Castro y de los elementos revolucionarios.

Así se dictó la primera ley de reforma agraria que ponía limites a la concentración de la tierra, pero mantenía la propiedad de sectores burgueses sobre la misma. Se fueron nacionalizando sectores del gran capital, sobre todo empresas gringas (164 en total), entre ellas muchos ingenios azucareros. La tensión con el gobierno de Estados Unidos fue en aumento, siendo la gota que rebalsó el vaso la nacionalización de las refinerías de las empresas Esso, Shell y Texaco, ante la negativa de estas de refinar petróleo soviético

Por su parte, el gobierno del republicano Dwight Eisenhower, pese a mantener una postura de neutralidad -cambió el embajador por alguien que no tenia compromisos con la dictadura batistiana- la extrema derecha, los grandes monopolios y la CIA, reclutando a exiliados del antiguo régimen, iniciaron una campaña de sabotaje, con bombardeos clandestinos contra la economía cubana, aprovechando también la existencia de desafectos al nuevo régimen en Cuba.

De hecho, Eisenhower, junto al Consejo Nacional de Seguridad, la CIA y su director John Foster Dulles, empezaron a contemplar la posibilidad de una invasión formal a la isla. Así, el presidente gringo emprendió una gira por varios países del continente americano, azuzando con el fantasma del anti-comunismo y de la injerencia soviética, para lograr respaldo a una acción armada contra la revolución.

La invasión a Bahía de Cochinos

En enero de 1961 asume John F. Kennedy la presidencia del gobierno gringo. Dulles y compañía, envalentonados por los éxitos en Irán en 1952 y en Guatemala en 1954, le presentan el plan. Kennedy, el cual se menciona que tenía sus dudas, se decanta por una operación encubierta ejecutada por exiliados cubanos con logística y apoyo militar estadunidense.

De tal forma que se operativizó el plan, desconcentrando los sitios de preparación. Entrenamientos a los invasores en la base área de Homestead en Florida, Fort Gulick y Fort Clayton en la Zona del Canal; en la finca Helvetia en Retalhuleu y entrenamiento a paracaidistas en Quetzaltenango, ambas en Guatemala. Para manejo de tanques y desembarco de fuerzas anfibias en Vieques, Puerto Rico; infiltración submarina en el cabo de Bella Chase en Luisiana.

La CIA fletó cuatro barcos para que desembarcaron en la Bahía de Cochinos -hoy conocida como la Ciénaga de Zapata-, y aviones tanto para bombardear sitios en Cuba, aprovisionar a los invasores y lanzar paracaidistas. Además, existía otro tanto de buques fantasmas de auxilio y directamente ya destructuctores, que cubrieron la entrada de los Brigada 2506, mas un portaviones y submarinos, estacionados en Turcos y Caicos.

Desde Puerto Cabezas, Nicaragua, salieron las cuatro embarcaciones y previamente aviones de la CIA habían despegado para lanzar paracaidistas que tenían la misión de tapar el avance del ejército y milicias cubanas, en las carreteras cercanas a la ciénaga. Allí se dio el primer enfrentamiento el 16 con las milicias revolucionarias. Paralelamente con la llegada de las tropas mercenarias, hombres rana del ejército gringo transportados por lanchas anfibias para instalar las condiciones de desembarco de tanques, movidos por navíos de la armada estadounidense.

Fidel Castro es despertado a las tres AM del día 17 y rápidamente ordena mover tropas. Cuba movilizó 300 soldados del ejército regular, 1600 milicias y 200 policías; mientras que la Brigada 2506 contrarrevolucionaria contaba con 370 brigadistas más personal militar gringo. La aviación invasora trató de destruir las defensas áreas y las pocas aeronaves cubanas, logrando algunas bajas, pero la aviación de las Fuerzas Armadas Rebeldes logró enfrentarse en el aire y la artillería tierra-aire, destruyó varias aeronaves de las denominada Fuerza Armada de Liberación invasora, las cuales desembarcaron en tres puntos, Playa Girón, Playa Lanza y Playa Larga

Los primeros en enfrentase a las tropas invasoras fueron cadetes y milicianos, posteriormente se sumaron tropas regulares del ejército cubano. De igual forma, a media mañana del 17 de abril se generó primero un ataque de artillería de parte del lado cubano que debilitó a los invasores, para después generarse un enfrentamiento de tanques entre ambos lados. Por otro lado, los contingentes paracaidistas invasores fueron controlados por las tropas cubanas. A las 14 horas el premier soviético Nikita Jrushchov telegrafío a Kennedy, advirtiendo que cualquier intromisión de tropas militares estadunidenses iba a ser repelida por fuerzas militares soviéticas

Para las 16:30, las tropas invasoras estaban controladas, tomando las fuerzas revolucionarias una gran cantidad de prisioneros; otros lograron escabullirse gracias a que dos destructores de la armada gringa, el USS Eaton y el USS Murray, que fueron los buques de respaldo de la invasión, lograron rescatarlos. Algunos -sobre todo los más destacados- fueron ejecutados como traidores, mientras que el grueso fue posteriormente intercambiado por medicamentos y alimentos para el pueblo cubano.

Secuelas de la invasión

El cálculo de la CIA y el Pentágono era que ejército cubano se fragmentara y que sectores del pueblo se alzaran. Kennedy posteriormente fue cuestionado por elementos de la extrema derecha por no invadir directamente Cuba, a lo cual se negó

Sobre lo primero, la composición del grupo invasor fue mal vista por el pueblo cubano, pues estaba conformado por ex batistianos señalados de crímenes y dueños de fincas e ingenios. Posteriormente se dieron intentos guerrilleros contra el gobierno de Castro, en la Sierra del Escambray, apoyados por algunos campesinos y propietarios de tierras, que no estuvieron de acuerdo con la segunda reforma agraria emitida hasta 1963, mas radical que la primera, pues se estatizó buena parte de tierra. Acompañado de mas sabotaje contra la infraestructura económica auspiciado por la CIA.

A los pocos días, Fidel Castro declaró el carácter socialista de la revolución cubana, estatizando la mayor parte de la economía a excepción de algunos sectores de la producción agrícola. Estados Unidos lanzó el bloqueo total, prohibiendo a empresas de ese país y de otros comerciar con Cuba, el cual se mantiene hasta la fecha.

El 24 de junio de 1961 se unificaron el DRE, M26J y el PSP, primero bajo el nombre de Partido Unificado Socialista Cubano, que marginaría a algunos sectores críticos al proceso de burocratización que se venia dando ya, por insistencia del estalinismo y de la URSS, que posteriormente se denominara Partido Comunista Cubano en 1965.