Francia y Bélgica : poderosas movilizaciones contra las leyes antilaborales “El Kohmri” y “Peeters”.

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Por Nicolás Lebrum

A partir del primero de abril, los estudiantes y jóvenes franceses se dieron la tarea de organizarse y crear diferentes redes para difundir un mensaje de contestación y de lucha contra un sistema que no les ofrece mas que la inseguridad en el empleo y un sistema social que se hace añicos.

1.- Francia: movilizaciones contra la ley El Kohmri

Dentro de este contexto, se reúnen primeramente en la Plaza de la Republica en Paris, para luego extenderse como un polvorín en todas las ciudades del hexágono. El movimiento Nuit Debout, se consolida a pesar de la férrea oposición de las cámaras patronales, el MEDEF en Francia y la prensa burguesa que tienden a recordar al gobierno que se encuentran en un estado de urgencia, decretado luego de los atentados del 13 de noviembre en el Bataclan y en otros puntos de la capital francesa. Un estado de urgencia que mostro su verdadero carácter represor de las luchas que se vislumbraban en medio de las movilizaciones contra la COP 21 de diciembre pasado, cuando varios activistas fueron objeto de un arresto domiciliario y las concentraciones de los activistas fueron reprimidas brutalmente por los batallones de los CRS.

El elemento aglutinador de esta bronca ha sido el proyecto de ley de trabajo denominado ley El Kohmri, apellido de la ministra de trabajo del gobierno social demócrata de Hollande y su primer ministro Manuel Valls. Durante el grueso del quinquenio Hollande, las crisis políticas no han dejado de hacer mella en esta administración. En el 2012 el discurso del candidato Hollande fue de enfrentar el capitalismo salvaje del gobierno Sarkozy y las medidas de austeridad impulsadas por el mismo. Luego de la caída de su antiguo primer ministro Jean-Marc Ayrault,   quien ocupa actualmente el ministerio de Asuntos Extranjeros, se produce un reacomodo en el cual el ala derecha del PS se impone. LA cristalización de este ascenso es el nombramiento de Manuel Valls como primer ministro y la nominación del tecnócrata Emmanuel Macron como ministro de Economía.

El giro en el discurso y en el conjunto del programa es radical. Las medidas económicas vislumbradas hacían pasar al gobierno de Sarkozy como un gobierno moderado, siendo el centro de esta, la famosa ley del trabajo que pretende flexibilizar a ultranza el mercado laboral a niveles de la época liberal del siglo XIX.

Los métodos del gobierno son cada vez mas bonapartistas con dos objetivos, golpear al movimiento obrero y popular, pero a la vez cerrar las puertas al avance de la extrema derecha, encabezada por el partido Frente Nacional de Marine Le Pen. Los resultados que obtuvieron en las pasadas elecciones regionales, hicieron tambalear la estructura bipartidista que ha venido alternándose en el poder en los últimos decenios.

Este giro no ha pasado sin ocasionar un desgaste en el mismo seno del PS. Posteriormente a los atentados de Paris y como un signo de conciliación  con el electorado de la extrema derecha, Valls intentó pasar la ley de perdida de la nacionalidad en caso de delitos relacionados con el terrorismo. Este proyecto fue un fiasco y tuvo que ser retirado sin pena ni gloria, no solo porque era una aberración desde el punto de vista de los derechos mas fundamentales, si no que también ocasionó la salida de la ministra de Justicia, Christine Taubira, representante del ala izquierda y una de las pocas sobrevivientes del gobierno Ayrault. 

La ley El Khomri debía ser discutida y votada en la Asamblea, bajo un procedimiento normal, pero debido a la crisis política en el seno mismo del PS, donde un grupo del ala izquierda se ha opuesto públicamente a la misma, Valls apostó por utilizar un mecanismo excepcional, el 49.3. Este articulo permite hacer pasar el proyecto sin la aprobación de la Asamblea y la única manera de impedirlo dentro de este marco de la democracia burguesa, es de hacer caer el gobierno por medio de una moción de censura.

La adopción de esta medida fue la que catapultó la entrada en escena de la poderosa central obrera, la CGT que también viene de estar en una crisis política. Durante la segunda vuelta electoral de 2012, la CGT llamó a votar Hollande para impedir el triunfo de Sarkozy. Luego de esto, un cambio en la cúpula de la burocracia sindical llevó a la renuncia de Thierry Lepaon, luego de un escandalo de corrupción en el seno de la central y remplazado por el representante de un ala mas “dura” de la burocracia, Philippe Marinez, antiguo militante del PCF.

Las movilizaciones no han dejado de sucederse en todo el territorio, los bloqueos de los depósitos de carburantes mas la paralización de los ferrocarriles han creado una situación propicia para que la estas se profundicen. Sin embargo el gobierno ha echado mano no solo de la represión policial, los incidentes de brutalidad policial no cesan de aumentar; si no que también de las centrales sindicales amarillas como la CFDT que ha aprobado el proyecto de ley.

Tal como en el caso griego, esta ley de trabajo no es ni mas ni menos que parte de un diktat de la Comisión Europea que, en palabras del presidente, el luxemburgués envuelto en los escándalos de corrupción de lavado de dinero, Jean-Claude Juncker “es lo mínimo que él (Valls) puede hacer” (Le Figaro 26/05/2016)

2.-Bélgica: movilizaciones contra la Ley Peeters y la racionalización del gobierno Michel-NVA

Hace dos años la entrada en escena de una coalición de gobierno (como lo establece el sistema belga) de la derecha liberal flamenca y francófona, la derecha nacionalista flamenca de la NVA provocó de hecho importantes movilizaciones en defensa de las conquistas sociales adquiridas por la clase obrera a lo largo del siglo pasado.

Este gobierno ha avanzado en este sentido, aumentando la edad de la pensión y congelando los salarios entre otros planes de recorte de los gastos del sector publico. Entre ellos la reducción de la planilla ha sido uno de los puntos mas fuertes dentro de este plan, aumentando la carga laboral en el personal restante. Este plan ha encontrado la mas fuerte resistencia dentro de los trabajadores penitenciarios que llevan, al momento de escribir este articulo, un mes de huelga.

La Ley Peeters, apellido del ministro de Trabajo belga perteneciente al partido liberal flamenco CD&V, no es mas que la copia al carbón de la ley El Khomri. La desregularización del mercado de trabajo, el aumento de la jornada laboral de 38 horas por semana a 45 además de otros mecanismos que impiden la negociación colectiva de las condiciones de trabajo, ponen de manifiesto la intención de la burguesía de barrer con las conquistas sociales para aumentar la plusvalía.

Las dos principales centrales sindicales, la FGTB, ligada al PS belga y la CSC ligada a la democracia cristiana, han entrado en una concertación social de la cual han obtenido unas cuantas migajas. A pesar de esto y de las multitudinarias movilizaciones de entre 60 a 120 mil personas a lo largo de estos dos años, se han negado a profundizar las medidas de lucha y se han contentado de abrir la válvula de escape para dejar que la presión se escape un poco.

Pero esto ha despertado la rebelión de las bases. Los agentes penitenciarios de Valonia y Bruselas por ejemplo se opusieron al acuerdo pre negociado por la cúpula sindical desde hace mas de un año y han tenido que tragarse ya varios borradores de acuerdo que no satisfacen las aspiraciones de la base.

Este impulso de este sector ha hecho que las bases de los trabajadores valones y bruselenses del ferrocarril decretaran una huelga salvaje en contra de la circular de la administración que hace que pierdan los días de recuperación por las horas de trabajo adicional.

Esto ha generado que del lado Valon y de la región de Bruselas, las centrales de trabajadores de empleados públicos hallan decretado la huelga indefinida a partir del martes 31 de mayo.  Cabe mencionar que los sindicatos del sector flamenco se mantienen al margen de este movimiento, acentuando la diferencia entre las regiones y las comunidades por encima de la solidaridad de clase. La inversión publica ha sido mayor en el norte que en el sur cada vez mas empobrecido por la crisis y el desempleo.

A pesar de esto, delegaciones de huelguistas se han desplazado a los centros de trabajo del norte para dialogar con las bases y explicar le necesidad de unidad contra el gobierno liberal de Michel.

El gobierno Michel a través del ministro de Justicia Koen Geens, también de los demócratas cristianos flamencos, anuncia la supresión del pago de los huelguistas de todo el mes de mayo. Esta medida debe ser contestada de facto por un llamado a la huelga general de todos los sectores. Una derrota de los agentes penitenciarios seria un duro golpe en contra de todos los demás sectores que se decidan entrar a luchar mas adelante.

Las huelgas deben unificarse como lo han venido haciendo en la práctica las bases, pero esta unidad debe profundizarse. Por esto el llamado de las dos centrales al conjunto de los trabajadores no debe tardar.

Quebrar la resistencia de la clase obrera franco-belga es fundamental para la burguesía europea para poder avanzar en las negociaciones del TTIP que pretende alcanzar lo que estos proyectos de ley representan y mas aún.

Desde el Partido Socialista Centroamericano (PSOCA) manifestamos toda nuestra solidaridad con los trabajadores en lucha y llamamos a que, en los países de la Unión Europea, de América Latina y del mundo, se hagan jornadas de solidaridad con estas luchas.

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