La Revolución de Octubre de 1,944 es el resultado de múltiples alianzas entre el Movimiento Universitario, Campesino y Sindical, que junto a grupos de poder económico y disidentes del ejercito lograron ponerle fin a la dictadura del Gral. Jorge Ubico, dando paso a un proceso revolucionario que durante 10 años generó  cambios perfilados a democratizar el Estado guatemalteco, sentando las bases de cambios estructurales que le pondrían fin a la desigualdad socioeconómica a la que los Pueblos hemos sido sometidos durante siglos…

Durante el Gobierno de Juan José Arévalo Bermejo el Estado guatemalteco constitucionalmente le otorgó a la Universidad de San Carlos de Guatemala su carácter Autónomo regido por su Ley Orgánica, garantizado internamente en el Gobierno del Poder Tripartito (estudiantes, docentes y profesionales) y la asignación de no menos del 5% del presupuesto de ingresos ordinarios del Estado.

La intervención del imperialismo norteamericano fue crucial para interrumpir en 1,954 junto a fuerzas de la extrema derecha oligárquica el rumbo revolucionario que el gobierno de Jacobo Arbenz orientaba para Guatemala. Hoy por hoy, la ideología Neoliberal emanada desde las elites mundiales de poder político y económico contemplan una serie de planes que pretenden refuncionalizar el Modelo de Acumulación.

La USAC no se escapa de este proceso globalizante, ya que en materia educativa la forma actual del capitalismo necesita que los centros de educación superior se consoliden para la oferta de técnicos profesionales que engrosen los engranajes del Modelo de Acumulación, convirtiendo el conocimiento en una mercancía de interés privado, y no en un conocimiento orientado a plantear alternativas científicas de carácter Popular que aporten a la solución de la problemática nacional, tal y como lo mandatan los principios rectores de la USAC.

La firma de los acuerdos entre EPA y el CSU es el resultado de la correlación de fuerzas que se articuló durante la coyuntura de los 54 días de toma de las instalaciones universitarias, de la criminalización y las medidas coactivas a las que fuimos sometidos como sector estudiantil. Reconocemos nuestra falta de lectura política del momento histórico que atravesamos, y las dimensiones de este…

Sin embargo logramos junto a  la Coordinadora de organizaciones sociales y populares en Defensa de la Educación Publica, Autónoma y Popular colocar la problemática universitaria a nivel nacional y cuestionar las estructuras de poder internas  (AEU, CSU) que trabajan en complacencia con los intereses de grupos políticos y económicos ajenos al espíritu revolucionario san carlista, que vulneran los logros históricos de la revolución del ‘44. Así mismo, fuimos reconocidos como movimiento estudiantil ante la mesa de trabajo para la restitución de los derechos estudiantiles y la mesa metodológica del Congreso de Reforma Universitaria.

Estamos conscientes de la falta de representatividad en las mesas de trabajo y de los planes que el CSU pretende viabilizar con la Reforma mercantilista del Plan U-22, ante lo cual MANIFESTAMOS:

Estamos dispuestos a luchar por llevar la voz de los sectores históricamente excluidos y a exigir la democratización e inclusión de las Escuelas no Facultativas y los Centros Regionales en el proceso. Hoy más que nunca necesitamos que las Unidades de Acción coyuntural, den pasó a la coordinación conjunta con el movimiento popular de cara al Congreso de Reforma Universitaria, con el objetivo de transformar estructuralmente la USAC y perfilar el proceso de enseñanza-aprendizaje hacia formas de emancipación Popular.

UNIVERSIDAD PARA TODAS Y TODOS

POR UNA EDUCACION PUBLICA, AUTONOMA Y CIENTÍFICO-POPULAR

20 de octubre de 2010

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