Por Libnny Espinoza

Licenciada en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras UNAH. .

Introducción

El Plan Alianza para la Prosperidad del “Triángulo Norte” (PAPTIN), auspiciado por el Gobierno de Estados Unidos de Norte América, en 2014, contempla reducir la migración ilegal en Honduras, El Salvador y Guatemala. Para ello pretende contrarrestar la narcoactividad y violencia organizada sin reconocer las causas que la provocan. De este modo omite la falta de oportunidades, violencia y pobreza, que ponen en desventaja competitiva, a la mayoría de las personas migrantes que no logran generar ingresos suficientes para la subsistencia de sus familias, especialmente hondureñas. Ello obliga a buscar otras alternativas fuera del país, generalmente buscando el sueño americano, ante las inminentes amenazas que vale la pena reseñar.

Procesos

El 13 octubre de 2018 San Pedro Sula fue noticia mundial, una caravana migrante salía rumbo a EEUU, no sería la primera y tampoco será la última. Su travesía fue de Honduras a Guatemala, luego México con el fin de llegar frontera con EEUU. Muchos Centroamericanos se unieron en el camino a la caravana; representaba seguridad ante los peligros de ser secuestrados, golpeados, robados al hacerlo clandestinamente. También por las muestras de solidaridad que recibieron en todo el trayecto. Sin embargo, la actual caravana se encuentra en Tijuana haciendo trámite para un posible asilo en EEUU, otros miembros de la caravana no han deseado esperar el lento trámite migratorio por lo que han decidido abandonarla y seguir por cuenta propia el camino, desafiando a las autoridades migratorias al cruzar las fronteras sin permiso.

Existen una serie de sentimientos encontrados en la mayoría de los centroamericanos, tanto de los que van, como de los que somos espectadores de este fenómeno. Las muestras de solidaridad son latentes, pero también las de desprecio. Sin embargo, esta migración forzada tiene sus orígenes. Muchos se preguntaran ¿Porque las personas huyen? ¿Qué está pasando en Honduras? Incluso los medios de comunicación hicieron creíble que se trataba de una “manipulación”. Ya existen crónicas sobre su paso por Guatemala y estadía en México; solo quiero demostrar las circunstancias inmediatas que la hicieron posible en Honduras.

Entre las coyunturales encontramos desde las malas prácticas políticas y económicas (aceleramiento del modelo neoliberal), el golpe de Estado del 2009, el fraude electoral. Entre las causas estructurales tenemos, pobreza, desempleo, una economía periférica en el mercado global, donde los mercados labores están concentrados en determinados países. Todos ellos detonantes para huir de las precarias condiciones que se vive en Honduras.

Neoliberalismo

Desde la llegada de este modelo económico en los años 90′ y su evolución histórica en Honduras, se ha concentrado en una serie privatizaciones de las empresas públicas entre ellos la salud y la educación, creando el subdesarrollo y dependencia al mercado internacional. Este modelo se ha agudizado después del 2010, creciendo en concesiones viales, marítimas y aéreas, concesiones a la energía eléctrica, mayor endeudamiento interno y externo, quitando toda intervención del Estado.

Golpe de estado

Otra de las causas coyunturales fue, con el intervencionismo de Estados Unidos en el golpe de Estado del 2009 perpetrado a Manuel Zelaya Rosales. Éste fue patrocinado por el ex presidente Barack Obama y su entonces secretaria de Estado Hillary Clinton. Ésta intervención ha dejado años de retraso económico, político, apoyando regímenes antidemocráticos e ilegítimos, –como el del actual dictador Juan Orlando Hernández–, y ha profundizado la dependencia económica hacia este país del Norte; también ha empeorado las condiciones de vida de millones de hondureños.[1] Este fenómeno ha creado retraso en la economía, desesperanza y falta de oportunidades dentro del país, por lo cual muchos deciden abandonarlo.

Pobreza

Honduras en los últimos años ha logrado crear nuevos pobres como lo ha citado el Instituto Nacional de Estadística, según su encuesta permanente de hogares del 2017, el 65.7 % de la población se encuentra en condiciones de pobreza durante las últimas décadas. El Foro Social de Deuda Externa y Desarrollo en Honduras (FOSDEH)[2] señala que ha aumentado 1.5 % en los últimos años, pese a los programas del gobierno y su intervención millonaria en la creación de políticas públicas fallidas, en lugar de reducir la pobreza ha incrementado.

A su vez, los precios de la canasta básica se encuentran en uno de los más altos de Centroamérica, equivale a unos 352.3 dólares (8,326 lempiras), mientras la mayoría de la población gana un salario entre 270-420 dólares mensuales, con ello debe de cubrir, alimentación, vivienda, transporte y educación, muchas familias se las arreglan diariamente para poder subsistir en especial en las zonas rurales, que viven en pobreza extrema con menos de 1.90 $ al día según el Banco Mundial en Honduras.

La siguiente gráfica muestra el salario mínimo en dólares a nivel nacional y por actividad económica. Por más empleo que pueda generarse, jamás lucharán contra la pobreza, las familias hondureñas no pueden sostenerse con estos salarios tan bajos, cuando apenas logran comprar la canasta básica, en otras palabras, en Honduras el empleo no reduce la pobreza.

Gráfica 1

Fuente: elaboración propia con datos del Banco Central de Honduras 2015 y 2017.

Desempleo

Ha sido estudiado y demostrado que el causante del desempleo es el aceleramiento neoliberal y sus pésimas prácticas en Honduras, generado más desigualdad en beneficio de un pequeño sector empresarial. Según las encuestas del INE deja evidenciado que el 7.4% de la población está sin empleo o está buscando un empleo, el resto 92.6% son trabajadores asalariados y no asalariados. Este 92.6% puede significar que Honduras está en mejores condiciones económicas y tiene la mayoría de hondureños empleados, pero no es así, en realidad el empleo en Honduras no mejora la condición económica de la población, por sus bajos y pésimos salarios, no logrando cubrir sus necesidades básicas haciendo caer en pobreza.

 Gráfica 2.

 

Fuente: EPHPM, INE, junio 2016.

Por otro lado, existe en Honduras una exclusión de trabajo a los jóvenes, es decir que la población entre el rango de edades de 19 a 24 años es la más desempleada y afectada (ver Gráfica 3) ya que no cuenta con experiencia laboral o está en busca de su primer empleo según encuestas del INE. Este es otro de los motivos para que la juventud esté más expuesta a migrar o integrarse a grupos delictivos por falta de oportunidades.

Gráfica 3

Fuente: EPHPM, INE junio 2016.

Violencia

Según la Amnistía Internacional, la impunidad y la inseguridad se ha radicalizado después de las protestas de noviembre de 2017. Las protestas se organizaron por la falta de claridad en las elecciones presidenciales, el gobierno de Juan Orlando Hernández utilizó las fuerzas especiales junto a la policía militar para reprimir a los manifestantes, dejando cientos de personas arrestadas, imponiendo toques de queda por 10 días y como si fuera poco causó la muerte a 31 personas.

Estas cifras convierten a Honduras en uno de los países más violentos y peligrosos para los defensores de los derechos humanos, especialmente a los defensores de la tierra y medio ambiente que corren peligro con las constantes compañas de intimidación y hostigamiento incluyendo constantes amenazas a muerte por parte del Estado.

Si bien el caso más conocido es la muerte de la ambientalista Berta Cáceres en marzo del 2016, en el que aún no se han penalizado a los actores intelectuales culpables de su muerte. Muchos otros son menos conocidos fuera del país, claro ejemplo de esto fue el pasado junio, cuando tres integrantes del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), fueron objeto de un ataque armado cuando regresaban de una reunión en un vehículo[3], la mayoría de estos atentados les causa la muerte y las investigaciones de los asesinatos quedan impunes.

Por otro lado el aumento de muertes por violencia de género se ha incrementado, desde los meses de enero a octubre de 2018, el Centro de Derechos de las Mujeres (CDM) registró 236 muertes violentas de mujeres,[4] sin olvidar que los hondureños se enfrentan a la violencia no solo por parte del Estado, sino por parte de maras y pandillas que operan en diferentes zonas del país.

Corrupción

Podría enumerar los constantes despilfarros de dinero por parte del actual régimen, desde los más ridículos como “Honduras actívate”,[5] hasta los más peligrosos que han atentado contra la salud de los hondureños como ser el saqueo del Seguro Social en el 2014, el cual sigue impune. Otro de los latrocinios descarados fue la concesión a la empresa Vial COVI que hasta la fecha sigue saqueando dinero a los hondureño diariamente con los altos cobros del peaje; por último la concesión de la energía eléctrica ahora Empresa de Energía Honduras, quien ha aumentado los cobros de energía eléctrica a la población más pobre del país. Según analistas, la administración pública está conducida por un sector de políticos que ha entendido el Estado como su negocio.[6]

Todos estos factores han motivado a las personas a huir de la crisis humanitaria que se vive, otros prefieren pelear en las calles yendo a tribunales exigiendo justicia ante los constantes atropellos que se le ha causado a la población hondureña; tomando en cuenta que muchos han sido reprimidos, perseguidos, encarcelados, exiliados y muertos por exigir justicia, otros mueren por la violencia de maras y pandillas que se mueve en las calles. Aquí no se puede vivir, sino te saquea el Estado, te saquean los grupos vandálicos. Mientras tanto el actual régimen orlandista menciona constantemente que “Honduras está Cambiando” lo cual está alejado de la realidad, mientras Honduras cada día se sumerge en la pobreza, violencia y desesperanza.

La caravana migrante es el reflejo de una sociedad hundida en la corrupción, que intenta sobrevivir ante las prominentes amenazas. Sé que los demás países Centroamericanos y del Norte tienen sus propios problemas y no están dispuestos a soportar “invasiones” como dicen, pero en realidad es momento de levantarse, investigar, y luchar por los derechos en cada país y exigirle a EEUU –país que paradójicamente abandera las luchas contra la corrupción en Centroamérica y a la vez interviene de manera negativa apoyando elites corruptas, golpes de Estado, lo que nos hacen convulsionar como sociedad– su dimisión definitiva de nuestros países centroamericanos.

Conclusiones

El Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte ha fallado por haber recortado sus recursos enfocados al desarrollo social y dirigidos a la seguridad, cuando el objetivo original era lograr desarrollo económico y social, fortalecer el estado de derecho y la lucha contra la corrupción, pero 4 años más tarde, nada de eso ha sucedido, lo que explica por qué hoy la migración irregular ha empeorado. Lo anterior evidencia que el plan nunca tuvo como propósito principal el desarrollo de los pueblos.

La corrupción junto con la intervención norteamericana ha provocado que los flujos migratorios se intensifiquen, EEUU en parte es responsable de esta crisis y no dejan a Honduras tener una libertad política, económica o mantener su soberanía, usándonos como instrumento de experimento social y así mantenernos más dominados.

La caravana del 13 de octubre deja evidenciado la corrupción de la clase política y su poca preocupación por crear políticas públicas que garanticen estabilidad económica, políticas de las cuales pueden favorecer a la clase obrera del país, en la cual mejoren los salarios, haya una mejor cobertura de salud y educación en el país.

Frente a la problemática de Honduras, es un llamado no solo a la juventud sino a la población en general a seguir en la lucha, a cuestionar el sistema de Honduras, a mantener una presión constante para que la clase política entregue cuentas de la actual crisis humanitaria, exigiendo justicia a los constantes abusos contra la población hondureña. Esta es una causa que se debe seguir, tratando de educarnos, leyendo, informando y peleando en las calles. Por otro lado, tenemos el derecho de exigir la renuncia del actual presidente con todo su gabinete del Parido Nacional.

En fin, a Honduras le toca un largo recorrido y ardua lucha en contra la pobreza, los gobiernos venideros deben de impulsar políticas, convenios y alianzas que favorezcan a la población no solo al sector empresarial.

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Notas

[1] La Botz “La caravana migrante desafían a los gobiernos del Continente” Viento Sur,sin volumen (2018) consultado el 28 de noviembre en https://vientosur.info/spip.php?article14358

[2] FOSDEH, “Exclusión de la pobreza, desigualdad y desempleo en las perspectivas económicas de Honduras” (septiembre, 2017):2. Consultado el 2 de diciembre en http://www.fosdeh.com/2017/09/la-exclusion-la-pobreza-desigualdad-desempleo-las-perspectivas-economicas-honduras/

[3] Informe 2017 y 2018, Situación de los derechos Humanos en el Mundo (Amnistía Internacional, 2018):231. Consultada el 1 de diciembre del  2018 en: https://www.amnesty.org/download/Documents/POL1067002018SPANISH.PDF

[4] Ibidem: 232.

[5] Es un programa del gobierno para incentivar a las personas a “promover la actividad física”, en la cual se gastan millones de lempiras en políticas públicas innecesarias.

[6] Moreno Ismael, “la caravana: ¿Quiénes la empujan, que factores internos la provocan, como situarnos?Envío, 56 (2018):3.

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