Por Carlos M. Licona

El miércoles 23 de julio se convirtió en día de protestas en el país, diferentes organizaciones se hicieron presentes al Boulevard Morazán para salir de ahí en caravana vehicular en un recorrido por diferentes calles de Tegucigalpa. Hay que destacar que el grupo de docentes mujeres del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (COPEMH) fueron una columna vertebral en la organización de esta actividad donde se sumaron diferentes trabajadores de los diversos sectores laborales, principalmente la representación del colegio médico. La caravana salió de la iglesia Guadalupe haciendo parada en Radio Globo donde se manifestó la solidaridad por el disfrazado asesinato del periodista David Romero Ellner, de ahí se prosiguió hasta llegar al Ministerio Público en la Colonia Las Lomas donde se denunció el papel cómplice de la fiscalía en contubernio con el ejecutivo. La enorme caravana recorrió las calles de los barrios “La Esperanza”, “San Miguel”, “La Travesía”, el anillo periférico pasando por las orillas de la “21 de octubre” y llegando hasta el Hospital del “Tórax”. Lugar donde se denunció el asqueroso latrocinio que se le hace al pueblo hondureño.

Represalia contra vehículos de caravana

Desde que prosiguió la caravana después de parar en Radio Globo, vehículos sin placa y evitando que los vieran lanzaban “Miguelitos” al pavimento con la intención de punchar las llantas. Los “Miguelitos” son objetos de varillas de metal en formas de trípodes entrelazados, de tal forma que si una llanta les pasa por encima se incrustan y la desinflan inmediatamente. Fueron varios los automóviles con llantas punchadas, pero esto no fue motivo para que la caravana detuviera su paso.

¿Dónde está el dinero?

Una de las consignas más gritadas al pasar por los barrios fue la pregunta de ¿Dónde está el dinero?, las personas de todas las edades que salían a las puertas de las casas respondían histéricamente “Se lo robaron”.

No hay ninguna duda que la población tiene el deseo de salir a protestar y de lanzar su impotencia a los 4 vientos denunciando la terrible crisis en que se le tiene sometido a dos puyas; la crisis económica que asfixia lentamente y el confinamiento por el Covid-19 que le mantiene encerrado. Un pueblo hundido en la miseria en 10 años de gobierno nacionalista con Juan Orlando Hernández a la cabeza salió a protestar por; los miles de millones de lempiras pagados para hospitales móviles que aún no se ven, las casi mil muertes producto del contagio, la falta de pagos de salarios, la pérdida de miles de empleo y el colapso del sistema de salud pública fueron los temas centrales de la protesta aun cuando sigue en pie el confinamiento obligatorio.

Organización y lucha ante profundización de crisis económica

Según Rocío Tábora, ministra de Finanzas, la situación económica del país se pondrá peor, ella declaró que harán recortes drásticos al presupuesto nacional “Al no tener ingresos, la próxima semana enviará al Congreso Nacional la modificación del Presupuesto General de la República, en el cual se incluyen recortes que han venido gestionando con algunas instituciones del Estado porque no hay forma de enfrentar los compromisos con los tributos que recibe el Estado”.

Según Ebal Díaz, ministro de la presidencia, “…en dos meses el gobierno no tendrá recursos ni siquiera para pagar los salarios de los trabajadores del sector público y menos, afrontar el impacto de la pandemia. No hay fondos en la comunidad internacional para cubrir lo que deja de percibirse con el cierre de la actividad económica”. (LT 23/07/20)

A los trabajadores del sector público y de la empresa privada que aún se mantienen laborando solo les queda el camino de organizarse y luchar tal y como se hizo el día de ayer miércoles 22 de julio. La crisis mundial y el golpe a las economías de los países se entiende, sin embargo, en Honduras la corrupción está siendo señalada por todos los sectores del país como la misma empresa privada, el Consejo Nacional Anticorrupción y la otrora aliada del régimen la iglesia católica.

La dictadura que ya lleva más de 10 años sigue maquinando y acomodando las piezas para no soltar el poder y seguir siendo dueños del país, solo el pueblo en las calles puede poner un alto al latrocinio y a la muerte segura por hambre o por contagio.

Las mujeres docentes COPEMH han dado un ejemplo de organización y lucha, sin fondos y con las uñas le demuestran a las dirigencias sindicales, gremiales, populares y del os partidos políticos de oposición que el pueblo y las bases están unidos, solo es voluntad para organizar y salir a luchar.

¡Basta ya! 

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