Orientados por el cierre del 13avo ciclo de 400 años de nuestro Calendario Maya, período del 13 BAKTUN, retomando la resistencia de nuestros pueblos y comunidades mayas, en unión con los Pueblos Xinka, Garífuna y los sectores de la sociedad guatemalteca, en el contexto de las actuales elecciones del 2011, manifestamos:

Estamos en cierre del 13 BAKTUN

La sociedad guatemalteca y mesoamericana y los Pueblos Indígenas estamos cerrando el 13 BAKTUN de nuestro Calendario Maya, o sea 13 ciclos de 400 años que son 5200 años.

1.- Durante estos últimos 400 años, el 13 BAKTUN, del año 1,612 al año 2012 después de las masacres durante la invasión de 1,524, la esclavitud durante la época colonial, el despojo de nuestros territorios para la siembra del café antes y después de 1,871 y el genocidio aplicado por el Estado de Guatemala durante el conflicto armado reciente, nuestras comunidades y pueblos mayas pese a las políticas de muerte, esclavitud y destrucción cultural de las clases dominantes lograron preservar nuestra cosmovisión, conocimientos y sabidurías ancestrales.

2.- Hace 200 años, en medio del 13 BAKTUN contra el trabajo forzado, la esclavitud y los tributos se dio el levantamiento de Manuel Tot en 1,813 en Cobán y la rebelión de Atanasio Tzul y Lucas Aguilar en Totonicapán en 1,820. Durante el conflicto armado interno de 1,960 en adelante cientos de comunidades mayas con su vida y fuerza hicieron posible el dialogo, la negociación y la firma de los Acuerdos de Paz en 1,996.

3.- En el cierre del 13 BAKTUN nuestra resistencia y lucha está unida al proceso de liberación de los pueblos indígenas de la opresión colonial en Bolivia y de emancipación popular en nuestra América.

La dura tarea de construir la paz, la unidad nacional y la democracia

Las elecciones del 2011 constituyen el quinto proceso electoral en el proceso de construcción de la paz y la democracia plena cuyo contenido principal se recoge en los Acuerdos de Paz de 1,996.

La transición a la paz y la democracia plena que proyectan los Acuerdos de Paz de 1,996 tiene como pilares el fortalecimiento de las instituciones del Estado y una creciente participación política de la sociedad guatemalteca, en particular de los Pueblos Maya, Xinka, Garífuna y los sectores sociales en las decisiones del país. Ha ocurrido básicamente todo lo contrario.

Las distintas entidades del Estado están atrapadas por el poder de distintos grupos económicos y políticos, legales, ilegales, públicos y privados, nacionales y extranjeros. La corrupción y la impunidad se han apoderado del Estado, predomina la violencia y el crimen organizado. El desarrollo rural, la soberanía alimentaria, los derechos de los pueblos indígenas, quedaron olvidados en las políticas públicas de los últimos cuatro gobiernos. El despojo de los bienes naturales, montañas, bosques y ríos crece con la imposición de las empresas multinacionales mineras e hidroeléctricas en los territorios de los Pueblos Indígenas.

La mayoría de propuestas de Programas de Gobierno han sido sustituidas por un mercado de campañas de fotos, pintas en carreteras, árboles, rocas y canciones de todo tipo. El Tribunal Supremo Electoral no tuvo la capacidad de controlar el financiamiento de los partidos políticos que sobre pasaron el límite establecido por la ley ni la campaña antes de iniciado el proceso electoral. Muchos son los candidatos que están participando sin el finiquito que establece la ley.

Con mucha dificultad los Candidatos presidenciales se han referido al tema del medio ambiente, la defensa de los bienes naturales y los territorios indígenas y a la participación de los pueblos indígenas, algunos han llegado al extremo de reducir el tema a la reglamentación del derecho de consulta a los pueblos indígenas que establece el Convenio 169 de la OIT.

Valoramos la propuesta del FRENTE AMPLIO que ha incluido en su propuesta de Programa de Gobierno importantes propuestas sobre bienes naturales, medio ambiente y cambio climático, tierra, producción agrícola y desarrollo rural; y, en el tema de los derechos de los pueblos indígenas: participación política, derechos colectivos, desarrollo y legislación indígena.

Una participación política electoral a consolidar en la lucha por los derechos de los pueblos indígenas

Pese a que el sistema político y electoral del país ha sido desvirtuado por las fuerzas económicas y políticas dominantes en el país, en las distintas regiones del país es evidente una creciente participación de las Comunidades Indígenas, particularmente de las mujeres indígenas. Esta participación política electoral indígena es una base importante a consolidar en la lucha por los derechos de los pueblos indígenas.

Valoramos las distintas experiencias municipales de participación electoral en las cuales las Comunidades Indígenas han decidido priorizar sus demandas y mecanismos propios de participación política con solvencia moral y sin ataduras a las fuerzas económicas y políticas que han convertido el proceso electoral en una compra venta de votos, candidatos y funcionarios.

El voto en las elecciones del 2011 debe ser para los candidatos y candidatas que clara y públicamente se han comprometido en la lucha por los derechos de los pueblos indígenas, en la defensa de la madre naturaleza, las montañas, los bosques y los ríos frente la imposición de las empresas multinacionales, en el respeto de las luchas campesinas y de las autoridades ancestrales, lideresas y líderes comunitarios que defienden sus derechos, en el rechazo de la remilitarización de los territorios indígenas y en la construcción de la paz y la democracia con justicia social y participación de los pueblos indígenas.

En el cierre del 13 ciclo de 400 años el 13 BAKTUN en el año 2012 reafirmamos nuestro compromiso de contribuir a la construcción de la paz, la democracia y el Estado plural.

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