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El Socialista Centroamericano No 109

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Se incrementan las luchas de los trabajadores y los jóvenes en Centroamérica

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La región Centroamericana está siendo sacudida nuevamente, no por terremotos ni tsunamis, sino por la lucha de los trabajadores y los jóvenes, que no se cansan de pelar contra la crisis del sistema capitalista semicolonial que los arroja a la más espantosa miseria.

Ahora les ha tocado el turno a los trabajadores costarricenses, quienes acaban de realizar una enorme demostración de fuerza durante la marcha del pasado 10 de Marzo, en San José, en contra del Plan Fiscal que impulsa el gobierno de Laura Chinchilla, que conlleva a miserables aumentos de salarios del 2,33% para los trabajadores del sector público y 2,63% para los trabajadores del sector privado, desempleo y mayores penurias para los más pobres.

Desde las grandiosas marchas contra la ratificación del CAFTA, en el año 2007, no se producían movilizaciones de tal envergadura. La clase trabajadora costarricense ha enseñado su musculo, pero eso no amedrenta al gobierno de Chinchilla. Los gobernantes juegan a desgastar a los trabajadores. Mientras no haya acciones decididas y contundentes, la tendencia es que el gobierno intentará aplicar unilateralmente el Plan Fiscal, a través de las medidas de austeridad ya acordadas en la famosa “Directriz No 13-H”.

No nos cansaremos de repetir que estamos ante el más furioso ataque de la burguesía costarricense en contra de las conquistas obtenidas por los trabajadores a los largo de décadas de lucha. Para derrotar al Plan Fiscal se debe organizar un paro general de 24 horas de los trabajadores públicos y del sector privado, esta es la única manera de decirle a Chinchilla que esta pelea es en serio, que con “los trabajadores no se juega”, para parafrasear la consigna utilizada en la marcha.

Siempre hemos dicho que los sindicatos y colegios magisteriales de Honduras son la columna vertebral de la Resistencia contra el golpe de Estado del 28 de Junio y sus secuelas. Por esta razón, el gobierno de Pepe Lobo está desarrollando una brutal ofensiva contra el magisterio, desindexando los salarios, destruyendo en los hechos el Estatuto del Docente, al mismo tiempo que se plantea una reorganización del sistema educativo, introduciendo la municipalización de la enseñanza publica. En pocas palabras, quieren que los maestros no tengan un solo empleador, sino cuantos municipios existan. De lograrlo, el gobierno de Lobo fragmentaría a ese combativo contingente de hombres y mujeres del magisterio, que han luchado de manera organizada y unida en los últimos años, en contra de las ofensivas neoliberales y en contra del golpe de Estado del 28 de Junio.

En El Salvador, cada año se producen luchas estudiantiles por el ingreso a la estatal Universidad de El Salvador (UES). La crisis del sistema capitalista le niega el ingreso a miles de hijos de trabajadores, casi siempre jóvenes de escasos recursos, que no pueden continuar sus estudios universitarios. Después de realizar innumerables gestiones ante las autoridades, cansados de tanto engaño, los estudiantes decidieron tomarse el campus de la UES, provocando el justo malestar de algunos sectores de la comunidad universitaria, pero es conveniente aclarar que en por la dureza e inflexibilidad de las autoridades universitarias, no queda más camino que cerrar los portones y boicotear las clases.

La repuesta del rector Rufino Quezada ha sido denunciar ante la Fiscalía a los estudiantes que defienden sus derechos, olvidándose que son los mismos métodos de lucha que utilizaron muchos de los actuales altos funcionarios de la UES cuando eran jóvenes y luchaban contra los gobiernos militares.

Estos tres tipos de lucha en Costa Rica, Honduras y El Salvador tienen un denominador común: se trata de luchas en contra de las secuelas del sistema capitalista semicolonial que quiere que paguemos más impuestos, reclamemos menos salarios, que no estudien nuestros hijos y que estos no tengan la posibilidad de luchar por una vida mejor. El derecho a la vida hoy por hoy pasa por la defensa del derecho al trabajo, a un mejor salario y por defender el derecho al estudio.

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