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Por Ernesto Fuertes

La situación actual del movimiento revolucionario y de izquierda, a partir de la reciente experiencia de defensa del presupuesto para las universidades públicas de Costa Rica, demuestran en la forma más concreta posible, la necesidad de construir una unidad de acción de la misma magnitud que la demostrada en las movilizaciones.

Es cierto que esta experiencia volvió a recalcar por enésima y millonésima vez, las fuertes (e importantes) diferencias entre sectores y partidos políticos. Es decir: se repitió la misma tendencia política que ha “triunfado” y “dominado” a la izquierda revolucionaria durante el período que, vaya coincidencia, ha sido el período hegemónico de la reacción: el período posterior a la derrota del TLC (y así caracterizado por las mismas agrupaciones revolucionarias y de izquierda donde se repite esta tendencia).

En todo caso, el reciente movimiento de defensa del presupuesto universitario sí reactivó y aglutinó a una específica diversidad de agrupaciones políticas, distintos partidos y hasta distintos sectores independientes, empírica e ideológicamente, quienes compartieron no solo físicamente las mismas acciones, sino compartieron objetivos políticos. En forma combinada, con sus enormes diferencias de métodos, y con sus diferencias enormes de ideología y pensamiento teóricos, se compartieron también los elementos prácticos e ideológicos suficientes que los llevaron, de manera concreta, a participar de la lucha por mayor presupuesto para el FEES.

Es importante la unidad de acción, pero…

La unidad de acción se muestra entonces importante, ¿pero para qué? Un movimiento lo es al tiempo que logra identificar un problema, pensar en su solución y actuar inmediatamente en su planificación, ¿tenemos claros los retos y la crisis y todo lo que en un futuro inmediato y mediato esto representa? ¿Tenemos claro el objetivo común que unifique las luchas y apunte hacia éste? No solo no se trata de “unirse por unirse”, tampoco se trata de reducir un programa solamente a consignas propagandísticas.

La unidad de acción es necesaria para que exista un movimiento político revolucionario que pueda llevar a la realidad práctica, a la movilización, el programa mismo que comparten las diversas agrupaciones y sectores que se movieron por el FEES. Un programa que es evidente (también de manera muy concreta) que no se comparte de manera homogénea (!), pero que sí se comparte en el nivel político suficiente para construir un movimiento con esos sectores, grupos y activistas independientes movilizados.

La actual coalición electoral Iniciativa, formada entre el Movimiento Al Socialismo (MAS)-Gente U y el Partido Socialista de las y los Trabajadores (PST)-Voz Alternativa, es un ejemplo desde hace años esperado. Demuestra no solo la necesidad de unir fuerzas, sino también que sí existen condiciones para hacerlo (algo continuamente negado por muchas de estas agrupaciones, y lo argumentan justo en los momentos en que hay ascensos de movilización -pasó, por ejemplo, en la defensa de la Autonomía Universitaria de este año-). Claro que ésta coalición, de todos los sectores que defendieron el presupuesto universitario y se están encausando ahora al aparato electoral (también se lanzan de manera independiente Alerta-PRT y Progre-Frente Amplio), es la que demuestra más avance, aparente, en la construcción de un movimiento dispuesto a unir fuerzas.

 

Obstáculos reales para la unidad de acción

Pero eso no cambia la realidad de que ninguna de estas iniciativas deja de obstaculizar la construcción de un movimiento así. ¿Por qué lo decimos? Porque en lugar de organizar y convocar instancias democráticas no electorales, con la totalidad de los sectores que estuvieron durante la lucha del presupuesto, y planificar la politización con el objetivo explícito y abierto de desenmascarar la institucionalidad burguesa dentro de las universidades públicas (objetivo básico para impulsar y sumar hacia la movilización), se realizan asambleas para partidos-electorales separados unos de otros. Separados no porque no compartieran los objetivos políticos de la lucha por el presupuesto, sino al contrario: porque siguiendo las reglas de la formalidad partidista-electoral, se ven en la situación de separar lo que hace apenas unos días, era un amplio movimiento en pie de lucha, movilizado...

Esto demuestra cómo la estructura formal de las elecciones no es equivalente o no coincide con la situación de la lucha de clases dentro de la sociedad (si lo fuera, no solo no habría que insertar políticas revolucionarias hacia dentro de esas instancias institucionales, sino que dejaría de ser la instancia de dominación clasista y explotadora de toda “democracia” capitalista).

Por esto mismo la unidad de acción de tipo electoral, aunque sea mejor que una participación electoral sectaria, plantea otro obstáculo más: que las elecciones son una dinámica despolitizante y alienante para los sectores de intervención a los que se busca acercar; dinámicas principalmente propagandísticas, sin debates políticos reales que permitan especificar la importancia o no de esas consignas programáticas; sin un plan sistemático para continuar con un movimiento más allá del mes de las elecciones; todo para un sector de la comunidad estudiantil ya de por sí desinformado y alienado con respecto a la protesta social y hasta la política electoral misma.

Desarrollar opciones democráticas

Así de concreta también fue la experiencia que los mismos compañeros del PST-Voz Alternativa demostraron durante el semestre universitario anterior, cuando organizaron la 1ª Semana de Pensamiento Socialista (SPS), una instancia de agitación además de propaganda, bastante democrática, que logró un poder de movilización, convocatoria, discusión política y acercamiento entre la vanguardia estudiantil, interesada en debatir varios temas, que no se dio ni de cerca en las elecciones federativas de apenas el año anterior (2009).

En cuestión de unos meses, se demostró que los espacios electorales, si bien no deben ser desechados de manera sistemática, sí deben ser sistemáticamente, planificadamente, supeditados a la acción extra-institucional (de agitación además de propaganda). La única opción que debe ser “coyuntural” o “táctica” es la participación electoral, nunca la agitación y la propaganda dirigida a la movilización. Es más: teniendo unas bases sólidas y sistemáticas (no impresionistas) de agitación y acción extra-electoral, hasta las participaciones electorales mismas podrían cosechar mejores resultados que los que se han logrado durante el período triunfal para la reacción. La izquierda costarricense y la vanguardia estudiantil deben, al menos , debatir y reflexionar sobre esta imperiosa necesidad de reconstruir un movimiento estudiantil sobre bases democraticas y representativas para enfrentar el peligroso crecimiento de la derecha.

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Por Luis Sancho Corrales

La política trazada por el Departamento de Estado  de los Estados Unidos y los organismos internacionales de crédito para la región centroamericana es la misma. Para cada unos de los países de este espacio geográfico se trazan políticas de reducción del Estado. Sin embargo, estas aplicaciones han tenido la respuesta inmediata de distintos sectores sociales.

Ataque a la educación pública en Centroamérica

Es por ello, que en las últimas semanas hemos presenciado importantes movilizaciones por  garantizar la  educación pública y la defensa de las conquistas laborales en toda la región centroamericana. En Guatemala nos encontramos con el movímiento de Estudiantes por la Autonomía (EPA) que se ha visto obligado a tomarse las instalaciones de la Universidad San Carlos (USAC) para protestar contra las veladas políticas neoliberales que pretenden privatizar esa casa de estudios.

En Honduras, recientemente los distintos colegios magisteriales han librado una lucha férrea contra las intenciones del gobierno ilegitimo  de Porfirio Lobo por introducir un instrumento de Ley a la cámara legislativa que atentaba contra su más grande conquista, es decir: el Estatuto del Docente hondureño; así mismo, el proyecto de ley lesionaba profundamente la ya deteriorada educación pública incitando la privatización de la misma.

En Costa Rica, el gobierno de Laura Chinchilla ha iniciado un recorte presupuestario en materia educativa. En Costa Rica se está produciendo otro espectacular ataque contra la educación pública. El gobierno, argumentado problemas fiscales, quiere reducir en más de la mitad el presupuesto del Fondo Especial de la Educación Superior (FEES) para el próximo quinquenio. Con ello, los hijos de los trabajadores, incluso de la clase media, tendrán menos posibilidades de ingresar a las universidades y culminar una carrera universitaria.

Pero la repuesta de los profesores, trabajadores y estudiantes ha sido grandiosa, como lo demostraron con la marcha del 17 de Agosto, que nos hizo recordar las jornadas de lucha contra la ratificación del CAFTA. Estas intensas movilizaciones se vieron mermadas por el rol del Consejo Nacional de Rectores (CONARE), dado que se inicio un proceso de negociaciones que sembraron la ilusión entre los estudiantes universitarios. Sin embargo, el resultado de este proceso de negociación no fue el esperado por la comunidad universitaria ya que  el (CONARE) determino una reducción presupuestaria a espaldas de los estudiantes y de los maestros que respaldan el proceso de la lucha.

Elecciones estudiantiles

Bajo este panorama político, los estudiantes universitarios de la Universidad de Costa Rica (UCR) han iniciado un proceso de elección de las autoridades de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR). En ese sentido, algunas organizaciones de izquierda, como el Movimiento al Socialismo (MAS) --que tiene varios años de controlar la FEUCR--y el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) han dejado atrás sus diferencias y críticas, y ante el temor que gane la derecha, han apelado a la unidad para mantener el poder político de dicho organismo.

Pero no es lo mismo una alianza para movilizar a los estudiantes que una alianza electoral. El peligro de la avanzada de la derecha, tras el desgaste de las organizaciones políticas de izquierda que han conducido la FEUCR en los últimos años, puede ser una justificación para alianzas electorales oportunistas. Para detener a la derecha no basta una alianza, ni siquiera enarbolar el más impecable de los programas políticos. Se requiere de la más amplia unidad entre los estudiantes, no solo de las izquierdas sino de las distintas organizaciones estudiantiles, a saber: ambientales, feministas, artísticas, etc., De lo que se trata, es de edificar un organismo amplio, desde las bases, donde todos los sectores, sin exclusión alguna se sientan representados y desde ese espacio emprender la lucha en contra de la privatización de la educación pública, y por el 13% de presupuesto para el FEES, una lucha que fue traicionada por los rectores del CONARE y que solo los profesores y estudiantes, de manera independiente, podemos llevar a la victoria.

Es por todo ello, que el Partido Socialista Centroamericano (PSOCA) propone construir un organismo de lucha y para la lucha. De lo que se trata es de no ir a un proceso electoral a partir de alianzas sectarias y oportunistas, sino de la realizar asambleas estudiantiles, amplias  y democráticas donde los estudiantes desde sus propios organismos elijan a los compañeros y compañeros que se han destacado en la lucha o por su capacidad de orientar de forma adecuada y desde allí integrar una sola planilla que recoja lo mejor del estudiantado.  Solo la mas amplia unidad, la critica y la consulta permanente podrá hacer retroceder las intenciones de la derecha costarricense.

 

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Por Antonio Trejos

Costa Rica tiene el más alto índice de desarrollo humano de Centroamérica, una verdadera excepción en una zona geográfica marcada por el desempleo y la pobreza. La democracia burguesa costarricense siempre se ha jactado de su sistema educativo, pero este orgullo comienza a ser parte de su glorioso pasado. Bajo el segundo gobierno de Oscar Arias se produjo el más serio ataque contra el Fondo  Especial para la Educación Superior (FEES) cuando a inicios de 2009 anunció el recorte de 7 mil millones de colones.

El ataque de Arias se produjo cuando faltaba poco tiempo para vencerse el convenio presupuestario entre el gobierno y las universidades, y no era más que el preludio de una nueva ofensiva neoliberal contra la educación superior. Lo que está en juego actualmente es el presupuesto del quinquenio 2011-2015, es decir, el futuro de la educación publica.

Ofensiva neoliberal contra la educación superior

Desde hace un año y medio, las universidades publicas vienen librando una sórdida batalla contra el gobierno. La transición entre la finalización del gobierno de Arias y el inicio del gobierno de Laura Chinchilla, creo un tenso compás de espera. Mientras tanto, la comunidad universitaria comenzó a tensionar sus fuerzas.

En los hechos se formó un frente universitario, para exigir el 13% de aumento anual para el FEES, conformado por autoridades, profesores, trabajadores y estudiantes. Esta alianza por la defensa del presupuesto para el FEES, terminó siendo dirigida en la práctica por el Consejo Nacional de Rectores (CONARE) conformado por Yamileth González  rectora de la Universidad de Costa Rica (UCR), Sandra León Coto  rectora de la Universidad Nacional (UNA), Eugenio Trejos rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) y Luis Guillermo Carpio rector de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).

Los sindicatos de profesores y trabajadores, así como las organizaciones estudiantiles que participan en la lucha, han perdido autonomía en la medida en que han dejado el proceso de negociación exclusivamente en manos del CONARE

Una prueba de ello es que las Universidades públicas forcejearon inicialmente por el 13% para el FEES, pero ante las presiones del gobierno de Chinchilla el CONARE redujo su propuesta de 13% a 11%, como si una “pequeña” concesión en si misma facilitaría obtener más presupuesto  para las universidades.

El gobierno de Chinchilla ofreció apenas un 4.5% más un préstamo de 200 millones de dólares que endeudaría a las Universidades, algo que no tiene precedentes en los 70 años de existencia de la educación superior pública. En los años siguientes, el presupuesto del FEES se reduciría hasta el 4%, una verdadera contrarrevolución a nivel de la educación superior. En cambio, la propuesta del CONARE implica pasar de ¢226 mil millones a ¢400 mil millones de colones para 2015.

El Gobierno de Chinchilla ha concebido un financiamiento decreciente de la educación superior, pues baja del 10% en 2009 al 4% en 2010.

El ataque de Garnier

Leonardo Garnier, ministro de educación, ha estado al frente del equipo negociador del gobierno de Chinchilla, en conjunto con los ministros de Hacienda, Planificación y Ciencia y Tecnología, y es quien más ha criticado el presupuesto de las universidades: “Es muy difícil para la sociedad que le pidan esta cantidad de plata, cuando ni siquiera presentan los documentos de planes estratégicos que indiquen cómo se va a gastar este dinero. Una parte del aumento se va en nada, eso de aumentar los estudiantes en un 3% y el presupuesto creciendo un 11%, no es muy defendible”. (Extra, 04/08/2010)

Los ministros acusan a las universidades públicas de tragarse 2/3 del presupuesto educativo. El gobierno también ha criticado el aumento automático del 8% en los salarios del personal universitario.

Ruptura y restablecimiento de la negociación

En el proceso de negociación en la Comisión de Enlace, los ministros presionaron y rompieron las negociaciones con el CONARE. El conflicto se trasladó entonces a los medios de comunicación. En un comunicado, el CONARE denunció que "los Ministros afirman demagógicamente que la propuesta del Gobierno ofrece el mayor financiamiento para las universidades en su historia cuando en realidad lo que pretenden es bajar ese financiamiento de un 17% a un 4% a partir del 2011 y solo incrementar medio punto porcentual para los años siguientes". (Informatico, 09/08/2010)

Inicialmente, la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR), el Sindicato de Empleados de la Universidad de Costa Rica (SINDEU) y otras organizaciones estudiantiles y amenazaron con un “paro activo” a partir del 17 de agosto, para defender el 13% para el FEES, pero el paro no se produjo

Debido a la ruptura de la negociación, el CONARE se vio forzado a llamar a la movilización, para presionar al gobierno que restableciera la negociación y solicitaron la presencia de Laura Chinchilla en las mismas.

Yamileth González, rectora de la UCR declaró que “en la Comisión de Enlace ya no hay nada que discutir, el diálogo se tiene que dar con la Presidencia de la República y en su defecto con la Asamblea Legislativa, no ha habido diálogo, sino una posición impositiva y descalificadora de los ministros”. (Extra 11/08/2010)

El gobierno intentó reunir el consenso necesario entre los diputados la Asamblea Legislativa para aprobar el recorte al FEES, sin necesidad de negociar con el CONARE, pero los diferentes partidos se mostraron reacios a adoptar semejante recorte a las universidades publica, ya que en diciembre del 2010 se realizarán elecciones municipales. Además, los diputados del Partido Accesibilidad Sin Exclusión (PASE), del Partido Acción Ciudadana (PAC) y del Frente Amplio (FA) apoyan el reclamo de las universidades.

El lunes 9 de agosto Chinchilla declaró: “No se ha roto el diálogo. Confío en que se pueda restablecer ese espacio de conversación”. (La Nación 12/08/2010)

El Gobierno convocó al CONARE a una cita el viernes 13, pero los rectores no asistieron. Ese mismo día, como una demostración de fuerza, se produjo una marcha de los estudiantes y profesores de la Universidad Nacional (UNA).

La marcha del 17

Leonardo Garnier, es quien ha encabezado los ataques públicos contra el CONARE: “Si lo que piden los rectores se proyecta a cinco años le pone una enorme presión al presupuesto, serían ¢15 mil millones el año entrante, ¢30 mil millones en 2012, más de ¢60 mil millones en 2013, más de ¢120 mil millones el año siguiente”(Extra 16/08/2010)

Presionando para regresar a la mesa de negociación, se produjo la gigantesca marcha del 17 de agosto, que salió del pretil de la UCR hasta Casa Presidencial, reuniendo a más de 10,000 personas, una de las marchas universitarias más grandes en los últimos años. Al día siguiente, la Presidenta Chinchilla se con el CONARE. Al final de la reunión, Chinchilla declaró: “Confiamos plenamente en llegar a un acuerdo en el que se defiendan las necesidades de las universidades públicas, pero en el que también se entiendan las restricciones de naturaleza fiscal que nos ha tocado vivir en los últimos meses”. (Extra, 19/08/2010)

En esa reunión “amistosa” se estableció el plazo de 10 días para llegar a un acuerdo sobre el presupuesto, el cual debe estar a más tardar el 1 de Septiembre en la Asamblea Legislativa. Esta reunión presagia una nueva claudicación del CONARE, ya que es muy poco probable, por los apuros fiscales del gobierno, que este ceda el 11% de aumento real por cada año, más la inflación. El gobierno solo está dispuesto a dar un 4% de incremento real para el próximo año (más la inflación), y a partir del 2012 un alza del 4,5% real anual.

No parar la movilización

Producto de la reunión con Chinchilla, comienza a flotar en el ambiente una propuesta salomónica, es decir, un punto intermedio entre el 4% propuesto por el gobierno y el 11% rebajado por el CONARE. Si esta propuesta toma forma, estaríamos ante una abierta traición del CONARE a la lucha por más presupuesto para la educación superior pública. De por si la rebaja del 13 al 11% fue adoptada por el CONARE sin consultar a profesores, trabajadores y estudiantes, que son quienes se movilizan en la calle contra la política neoliberal de Laura Chinchilla.

Mientras continúan las negociaciones en un ambiente amistoso, ha disminuido la movilización, lo que constituye un grave peligro para la lucha universitaria. El gobierno, por su parte, no para los ataques y Garnier, en una maniobra para ganarse a la opinión pública, solicita a las universidades que abran más cupos para nuevos ingresos. El CONARE ha respondido que de 82.000 estudiantes piensan pasar a 100,000 y nuevamente suplican al gobierno que aumente el presupuesto a las universidades.

Desde el Partido Socialista Centroamericano (PSOCA) llamamos a profesores, trabajadores y estudiantes a luchar unidos por el 13% de aumento para el FEES, pero al mismo tiempo llamamos a desconfiar del CONARE, por sus actitudes claudicantes, y llamamos a mantener la movilización en las calles y no aceptar ninguna propuesta que no sea el 13% para el FEES. Todas las decisiones deben ser tomadas en asambleas generales democráticas, solo así se garantiza que la opinión de las bases sea tomada en cuenta. Si el gobierno de Chinchilla tiene problemas fiscales, es hora de clavarle un impuesto especial a las grandes empresas para financiar la educación pública.

 

maquilas

Por Rafael Cuevas Molina, Presidente AUNA/Costa Rica

Las maquilas textiles y tecnológicas (call center), que capturan a la población laboral femenina y joven, introducen importantes transformaciones socioculturales en Centroamérica, lo que agudiza la inserción subordinada de la región al llamado mercado global.

Una de las formas características como se ha dado en Centroamérica la “incorporación al mercado global” perseguido por las reformas neoliberales, ha sido a través de la implantación de la llamada industria maquiladora[1]. Ésta crea trabajo precario [2] (“desregularizado” y “flexibilizado”, lo que significa que no acata, o acata a medias, las regulaciones que sobre el trabajo existe en los estados nacionales de la región), con largas jornadas laborales y bajos salarios. La maquila centroamericana es fundamentalmente textil, pero también de servicios[3], los llamados call center, en donde se ubica una población de jóvenes a los que se les solicita, como habilidades básicas, hablar inglés y tener capacidades en computación:

“Para nadie es un hecho extraño que los “call centers” han emergido como una forma de negocio a escala mundial basada en la capacidad de atención de altos volúmenes de llamadas para la adquisición de clientes, conservación de los mismos, atención al cliente así como temas de cobranza./ Aunque inicialmente inversionistas vieron a India y China como lugares con alto potencial para su establecimiento, en poco tiempo la región centroamericana se ha convertido en un área con gran potencial incluso con mejores condiciones económicas, laborales y legales que los tradicionales destinos; esto, en gran medida, se debe entre otras cosas a la flexibilidad de las normas laborales a escala centroamericana. Otros factores que han convertido a Centroamérica en una excelente oportunidad para el establecimiento de “call centers” lo constituye su inmejorable posición geográfica cercana, por un lado a Norteamérica (México, Estados Unidos y Canadá) y por el otro a Suramérica, así como su capital humano. Ello sin olvidar que Centroamérica presenta como atractivo a inversionistas de Norteamérica, su horario el cual se asemeja en mucho al de esa región.”[4]

La adquisición de las habilidades básicas antes mencionadas son ansiosamente buscadas por los jóvenes centroamericanos que quieren encontrar ubicación laboral, generalmente su primer empleo (mientras se estudia una carrera universitaria o se encuentra ocupación en la profesión que se ha elegido, o en la que se han formado y aún no encuentran ubicación). El salario obtenido en estas corporaciones muchas veces es utilizado para satisfacer necesidades creadas por la sociedad de consumo: acceder a bienes materiales como teléfonos celulares, reproductores de sonido, computadoras personales, automóviles de segunda mano traídos desde los Estados Unidos Abandonan tardíamente el hogar (generalmente alrededor de los 30 años), retrasan cada vez más el matrimonio o la conformación de parejas estables que les implican asumir responsabilidades y restringir su consumo. A pesar de ello, la iniciación en la vida sexual se hace cada vez más temprano: “Nicaragua encabeza la lista de los países de Centroamérica en donde los jóvenes inician a temprana edad su vida sexual./Según el estudio Expectativas y Realidades, la vida sexual en el país inicia los 14 años”[5].

Otra situación se presenta con la mujer y la maquila. Dice Eduardo Tamayo que:

“La palabra maquila está asociada a frases como “precariedad”, abusos, acoso y violencia sexual contra las mujeres, "falta de libertad sindical y de negociación”, salarios de hambre” y “largas y agotadoras jornadas de trabajo”.[6]

La industria maquiladora textil es la que ha tenido mayor cobertura en el caso centroamericano, y en ella la fuerza de trabajo es mayoritariamente femenina. La industria maquiladora ha provocado importantes transformaciones socio-culturales en la población femenina de las clases medias bajas y bajas centroamericanas. Las ha introducido en un agudo régimen de explotación laboral, que se transforma en la única forma de tener un ingreso que le permita cierta independencia económica en el seno del hogar, y una participación más activa en la vida socio-laboral. Asimismo:

“Se produce un cambio importante en el deseo de espaciamiento de los hijos: disminuye el porcentaje de mujeres que indican desear períodos superiores a los 24 meses y aumenta sustancialmente el porcentaje de las que indican períodos inferiores a los 24 meses (de 33.9% a 59.7%”)/El porcentaje de mujeres que no desean un nuevo hijo aumenta levemente (de 49.8% a 51.6%) y el número deseado de hijos mantiene la tendencia que ha mostrado desde 1964, al disminuir de 3.4 a 2.7”. [7].

Certifíquese, entonces, su incorporación al mundo del trabajo remunerado a través de estas industrias maquiladoras asentadas en la Centroamérica contemporánea: en un contexto de precariedad laboral que la inserta en una doble jornada en condición subordinada.

NOTAS

[1] . La maquiladoras son las empresas que importan materiales sin pagar aranceles, siendo su producto uno que no se va a comercializar en el país.

[2] . Dice el Proyecto Estado de la Región en su Segundo Informe Sobre Desarrollo Humano en Cemtroamérica y Panamá (San José; 2003) : “Durante el período de instauración del nuevo estilo de desarrollo, las oportunidades de empleo de la población no han mejorado significativamente. En el mercado laboral la economía informal sigue siendo el sector más dinámico, con una fuerte incidencia de pobreza”.

[3] . “Maquila avanzada” llama a este tipo de industria Sebastián Urbina, director del Centro de Comercio, Innovación Productividad del Georgia Institute of Techlogy, misma que él ve como una posible ruta para que las compañías transnacionales no busquen solamente fuerza de trabajo barata sino productividad. Sebastián Urbina; “De ´hecho´a ´diseñado´ en Costa Rica”; en diario La Nación; 10 de abril del 2010.

[4] . Marco Fabio Montoya; “El boom de los call center en Centroamérica”; Blog Leyes; 14 de julio de 2008; en http://eleconomista.net/blogs/leyes/?p=9.

[5]. Navégalo.com; 18 de septiembre de 2009; en: http://www.navegalo.com/en/cat-nacionales-nicaragua/47811-vida-sexual-comienza-desde-la-infancia-en-nicaragua.html.

[6] . Eduardo Tamayo G. “¿La precariedad es la única opción?. Globalización y maquilas”; en ALAI, América Latina en Movimiento; 14 de noviembre del 2000; http://alainet.org/active/1075&lang=es .

[7] . Mario Chen Mok, Luis Robero Bixby, Gilbert Brenes Camacho, Miriam León Solís, María Isabel González Lutz, Juan Carlos Vanegas Pissa; Salud reproductiva y migración nicaragüense en Costa Rica. Resultados de una Encuesta de Salud Reproductiva; Programa Centroamericano de Población de la Escuela de Estadística e Instituto de Investigaciones en Salud de la Universidad de Costa Rica; San José; febrero 2001.

Mina crucitas

Por Joaquin Cerdas Quiros

Luego de la toma de poder por parte de la presidenta Chinchilla muchos sectores vieron  muestras de distanciamiento entre el nuevo gobierno y el anterior.

En nuestros artículos anteriores hemos afirmado que la actual administración es sólo la continuación de una política con otros nombres. Sin levantar falsas expectativas que sólo causen confusión, hemos afirmado lo anterior para estar mejor preparados para las luchas que debemos dar en contra de los ricos y poderosos de nuestro país y el imperialismo.

El cerco que está preparando Chinchilla es parte de la necesidad de la burguesía criolla de cumplir con la transformación de la sociedad costarricense en función de las nuevas necesidades de mercado impuestas por la globalización capitalista de la economía. Cada vez más los márgenes de ganancia dependen de la sobreexplotación y la expropiación de las conquistas laborales de la clase trabajadora y el pueblo.

Aparte de este aspecto, también los recursos naturales para el capitalismo son un bien tangible en la medida en que se pueden explotar de acuerdo a sus necesidades de  ganancia. La flora, la fauna, los genes y demás son mercaderías que pueden ser sujetos de modificaciones para obtener una mayor o nuevas ganancias.

Así pues los ejes de Laura son la continuación de lo labrado por el PLN y los Arias como gestores de la nueva política.

En primer lugar la aprobación del CAFTA dio paso a la vulnerarización de los recursos naturales en función de la rapiña de las transnacionales. Los recursos naturales como el agua, como se ha visto en las últimas semanas no son considerados como parte de  los derechos humanos fundamentales. Cuando se intentó construir el acueducto de Sardinal quedó demostrado con creces cuáles son las necesidades que deben satisfacerse primero. Y de hecho las de la población no eran la prioridad.

Luego el caso de Crucitas viene a confirmar lo anterior. El decreto ejecutivo que declara a este proyecto minero como de “interés nacional” la destrucción del bosque y la contaminación de las aguas por parte de las industrias Infinito ponen a nuestro país como una categoría que va más allá de las Banana Republic.

Como parte de la demagogia de principios de su administración, Laura Chinchilla habló de la posibilidad de limitar la explotación minera en nuestro país. Pero las palabras se las lleva el viento y este caso las enterró en lo más profundo de una mina.

Luego que la Sala Constitucional le tirara la pelota al Poder Ejecutivo en cuanto a la posibilidad de anular el decreto nefasto de los Arias, la respuesta incondicional de Chinchilla no se hizo esperar. Para verdades el tiempo y ya  ha demostrado que no sólo es más de lo mismo sino que empeora.

La llegada de los marines a suelo centroamericano vía el beneplácito de la presidenta, la minería, el miserable aumento salarial para los empleados públicos y privados, el recorte al presupuesto de educación y de las universidades pone de manifiesto el desarrollo de país que aspira la burguesía.

La represión como forma de contener la posibilidad de luchas estilo “Combo del ICE” de hace un año y las universidades en déficit para privatizar la educación superior de una vez por todas, aumentos pírricos para satisfacer a los explotadores y los recursos naturales dados al mejor postor.

La lucha contra el capitalismo es diaria y no hay faceta en la cual podemos esperar que el sistema actúe en consonancia con las necesidades vitales de la población y del planeta. El derrame de BP en el Golfo de México es tan sólo un ejemplo de los miles que se pueden dar de la destrucción acelerada del ambiente.

Desde el Partido Socialista Centroamericano (PSOCA) insistimos en la necesidad de crear la más profunda unidad de acción con todos los sectores de izquierda, sindicales, ambientalistas y otros luchadores para enfrentar a este gobierno que busca destruir todas nuestras conquistas.

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